sábado, 11 de junio de 2011

Lineas de RENFE


LINEA DEL CIELO
Salida de trenes...A todas horas.
Llegada...Cuando Dios quiere.

Precio del billete: LA GRACIA DE DIOS.

Primera clase: INOCENCIA, o sea aquellos que nunca han cometido ningún pecado mortal.

Segunda clase: PENITENCIA, o sea, aquellos que, aunque hayan cometido pecados mortales, se han confesado bien.

NOTA. Los que viajan por la línea del cielo pierden el tren si cometen algún pecado mortal; pero son admitidos de nuevo despues de una buena Confesión.


LINEA DEL INFIERNO
Salida de trenes...cuando el hombre quiere.
llegada...cuando menos piensa.

PRECIO DEL BILLETE: PECADO MORTAL

Primera clase:IMPIEDAD, que significa, aquellos que no creen en Dios ni en la otra vida, y se burlan de los buenos cristianos.

Segunda clase: IMPUREZA, o sea, aquellos que hacen cosas feas.

Tercera clase: INDIFERENTISMO, que significa aquellos que, aunque creen en Dios y en la Iglesia, no cumplen como buenos cristianos, ni van a Misa, ni se confiesan, etc.

(Extracto del Devocionario "Mi Jesús" . P. Luis Ribera. Editorial Coculsa. Madrid, 1957)


8 comentarios:

Rick dijo...

Joé. Con lo que a mí me gusta viajar en primera clase...

ella dijo...

Pues ya sabes Rick, a confesarte...

Sun Iou Miou dijo...

Menos mal que tengo moto y vou a mi bola.

ella dijo...

Sun, al menos tu vas a alguna parte, en moto o como sea.

Anónimo dijo...

Vas a donde vas y pasa lo que pasa, que tienes que desintoxicarte...
Sofia

Sun Iou Miou dijo...

Era un hablar por hablar, Ella. En realidad, mis únicos movimientos, últimamente, son el de rotación al que me arrastra la Tierra, y el del tiempo, que me arrastra a la tierra.

Anónimo dijo...

Nunca vi cosa tan ridícula como estas líneas férreas. ¡Lo que hay que ver y aguantar a estos curas! ¡Menuda educación ética y religiosa nos ha tocado vivir a los de nuestra generación! Ya digo yo que algunos tienen mérito de haber conseguido, a pesar de todo, ser medio normales. Minervina.

ella dijo...

Minervina: medio normales no, héroes como nosotros, supervivientes de la superchería. Pero no hay que olvidar de lo que venimos.